martes, 6 de octubre de 2015

CRÓNICA DEL XVI CONSEJO EUROPEO DEL PAISAJE


 La semana pasada tuvimos el placer de participar en el 16 Consejo Europeo del Paisaje, celebrado en esta ocasión en tierras andorranas.
A pesar de vivir en un enclave montañoso y remoto, los andorranos siempre han buscado los intercambios con los países vecinos con el fin de mejorar su vida cotidiana.
Durante nuestra visita pudimos comprobar cómo su diversidad de paisajes se encuentran marcados por la actividad económica desarrollada en cada zona y cómo esta actividad está siempre vinculada a la de los países limítrofes, evolucionando conjuntamente con el transcurso del tiempo.


Desde los paisajes urbanos de las ciudades de Escaldes-Engordany y Encamp, hasta Canillo y sus paisajes rurales y naturales, mezclado a su vez con paisajes naturales con actividades humanas, en uno de los mayores dominios esquiables de los Pirineos, frecuentado por turistas de todo el mundo.
En los picos de Col d'Envalira (2400 m. de altura) pudimos disfrutar de las preciosas vistas de las montañas de Andorra y los circos glaciares, los paisajes naturales de alta montaña en el sur y los paisajes transfronterizos en la frontera con Francia, al norte.
También pudimos contemplar la localidad de Pas de la Casa y el valle de Ariège en Francia. Estos paisajes de alta montaña son naturales, pero se ven marcados por un desarrollo de la urbanización debido a la gran actividad comercial llevada acabo en las fronteras de Pas de la Casa (posicionada al pie de las laderas de las pistas de esquí).


El paisaje no entiende de barreras políticas por ello y sobre todo en países pequeños como Andorra, se hace absolutamente necesario llegar a una normalización de la Normativa de las diferentes políticas por la cuales países limítrofes gestionan el paisaje.


A lo largo de este certamen nos fueron mostrando cómo colabora España en esta materia con Portugal, Andorra, Francia y Cerdeña.  También, fuera de la península, en los Países Bajos (Hungría, Rumanía, Eslovaquia y Ucrania) llegan a sus propios acuerdos para obtener una normativa para gestionar el paisaje de una manera eficiente y que satisfaga a todos.

Desde nuestro punto de vista, el caso más curioso fue el narrado por Maria Do Rosário Oliveira (Profesora de Geografía y Planificación Regional de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades de la Nueva Universidad de Lisboa, Portugal), que en su ponencia: “A Landscape Observatory of the Tagus River: relevance of the transfrontier cooperation between Spain and Portugal” nos contó cómo se desarrolla la cooperación transfronteriza entre España y Portugal del paisaje entorno al  río Tajo. Más adelante dedicaremos un post a este tema.